“Talleres Don Bosco”: escuela que se hace hogar

¿Se puede brindar formación, ser hogar para jóvenes y cumplir ambas funciones en condiciones dignas? “Talleres Don Bosco”, en Zapala, sabe que se puede.

En Zapala, Neuquén, las temperaturas son muy bajas durante casi todo el año. Sin embargo, hay un espacio donde ni se sienten debido a la calidez de todos los que forman parte de él.

“Talleres Don Bosco” es un centro salesiano donde todos los jóvenes son bienvenidos. ¿A qué? A pasar y quedarse, a estudiar y formarse. Formarse ellos, claro, y formar su futuro.
Más de 260 jóvenes que debieron abandonar sus estudios y no consiguen trabajo no se rinden, porque saben que no están solos. En este centro encuentran a muchas personas que entregan su tiempo y sus conocimientos para acompañarlos.

En “Talleres Don Bosco” lo que encuentran, también, es capacitación. Carpintería, metalurgia y tapicería son los oficios en los que se forman estos chicos y chicas.

Una escuela, un hogar

Muchos de los jóvenes que se forman en el centro salesiano llegan de zonas alejadas, aisladas y muy humildes. Por cuestiones económicas y de traslado estudiar sería imposible para ellos.

¿Por qué decimos “sería”, en lugar de “es” imposible? Porque “Talleres Don Bosco” es una escuela que se hace hogar: esos jóvenes viven allí, posibilitando que su derecho a educación y formación esté realmente garantizado.

El centro tiene objetivos muy claros : contribuir a la inclusión social y laboral de quienes participan, acompañar su crecimiento personal y prevenir situaciones de riesgo.

Los jóvenes de Zapala quieren construir su futuro y saben que formarse es parte de esa tarea. En “Talleres Don Bosco” ya lo están haciendo.