Don Cafasso, consejero de espíritu

“Don Cafasso, además de mi mentor, fue también mi director espiritual y, si he hecho algún bien, a este digno eclesiástico se lo debo, pues puse en sus manos todas mis aspiraciones, todas mis decisiones y todas mis actuaciones”, dijo Don Bosco

Don Bosco descubrió en la práctica pastoral, bajo la dirección de don Cafasso, el sentido de su vocación por los jóvenes más pobres y la característica de su pastoral, conociendo por dentro la realidad de Turín, sobre todo las cárceles, donde constata “cuán grande es la malicia y la miseria de los hombres” y donde se siente interpelado por Dios y por los jóvenes para ser el amigo que les tienda la mano y les ayude a prevenir su ruina moral y a formarse como buenos cristianos y honrados ciudadanos en su medio social.

Es entre los jóvenes donde Don Bosco elaboró su estilo de vida, su patrimonio pastoral y pedagógico, su sistema, su espiritualidad… Eso fue lo que realizó confiando en Dios y dejándose guiar en el discernimiento por Don Cafasso.

San José Cafasso, confesor y guía espiritual de Don Bosco, nació en Castelnuovo de Asti, en el Piamonte, en 1811.

Padre Cafasso sostuvo también materialmente a Don Bosco y a la congregación salesiana desde sus inicios. Después de una breve enfermedad murió el 23 de junio de 1860, cuando tenía apenas 49 años.

Don Cafasso equilibraba el temperamento fogoso de Don Bosco y lo guiaba hacia opciones justas. La más hermosa calidad de Juan Bosco fue la capacidad de pedir consejo, de dejarse guiar, de no querer actuar solo: ésta fue su carta vencedora, que le dio siempre óptimos resultados.