Apoyo a los misioneros de Junín de los Andes

Los misioneros salesianos trabajan todos los días para ayudar las personas a descubrir la presencia cotidiana de un Dios Padre bueno en sus vidas. Lo hacen visitando a familias que viven aisladas, en condiciones precarias y con pocos recursos.

Los religiosos recorren el campo tres veces por semana para asistir a las familias y pobladores. Atienden a las comunidades de los parajes Auca – pan, Nahuel Mapi, Malleo, Atreico, San Ignacio y muchos más, todos en la precordillera neuquina, en un radio de 90 km. Las rutas, en su mayoría, cuando llueve o nieva se vuelven intransitables, pero ellos no se detienen y se acercan para compartir un mate, llevar una palabra de aliento, entregar alimentos y remedios, realizar celebraciones… Con su presencia transmiten que Dios se preocupa por todos.

Pero los religiosos no están solos, los acompañan grupos de jóvenes misioneros que durante el verano, viven 15 días en algún paraje, comparten celebraciones y realizan trabajos que ayudan a mejorar la vida de los pobladores.

En Junín de los Andes, los salesianos también animan una escuela primaria, coordinan un Centro que enseña oficios a los jóvenes y acompañan un hogar para que los chicos de los parajes puedan vivir ahí mientras aprenden carpintería, electricidad, albañilería o talabartería.

Por eso, nuestros hermanos misioneros necesitan reunir 415.385 pesos para comprar los elementos que llevan a los pobladores rurales, también para adquirir el combustible y las cubiertas de los vehículos gastadas por recorrer miles de kilómetros para llegar a todos los rincones donde viven las familias rurales y las comunidades, y trasladar a los jóvenes al hogar para que puedan aprender un oficio.

¿Querés colaborar con los misioneros? Ingresá aquí para hacer tu donación de manera simple y segura. Toda colaboración sirve y ayuda. ¡Gracias por tu generosidad!